Shambala y la danza del niño pagano

Hice que mis soldados formaran un círculo alrededor del Señor del bosque. Y dieron vueltas alrededor y me miraron con más extrañeza que antes. Y con sospecha en sus corazones, rodearon el árbol hasta que todos ellos se agarraron de las manos formando un círculo debajo del dosel de esa cosa tan bella.

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Autor,RAMTHA

LA DANZA DEL NIÑO PAGANO

Alcé la vista hacia ese ser, y su cara empezó a brillar con una luz misteriosa. Con destellos que surgían de sus ojos y desde atrás como si hubieran surgido de la nada, me dio la máscara que yo había hecho. ¿El sabio sabía que él se la había robado o que la había tomado? ¿Y se arrepentiría si lo descubría el sabio? Debió haberlo sabido porque sonrió y dijo, “Él me mandó a que te diera esto.

Póntela.

Tomé mi máscara y me la puse, me puse de pie y me limpié la suciedad de las rodillas que debió de haber estado allí durante toda mi vida. Cuando me puse la máscara, claramente pude ver desde el centro del árbol, sentí mis hojas. Y los tambores sonaron más fuerte, y una voz en las alturas cantaba una melodía sin recuperar el aliento, y toda esa hermosura bailaba, y su imagen borrosa era mágica. Y así recordé poco a poco que marché hacia la masa de la vida que me llamaba, y antes de que pasara mucho tiempo algo dentro de mi corteza, debió haber sido el árbol ebrio con la savia de la primavera, empezó a palpitar, a agitarse y a crujir. Viví el árbol. Era alto y grande y tenía piernas fuertes y corpulentas. Me levanté del estanque y me uní a la vida. ¿Cuántos inviernos vi, y primaveras, y veranos, qué misterios aprendí y qué polvo molí? ¿Cuántas danzas bailé bajo la luna resplandeciente, anaranjada y llena? Y una vez fui incluso eso.”